¿Quiéne somos?

La Red de Coordinación en Biodiversidad

Fecha de publicación: 24 abril, 2012

La Red de Coordinación en Biodiversidad (RCB) es un espacio de articulación de organizaciones ecologistas, campesinas e indígenas, y de personas que participan a nivel individual. El núcleo aglutinador es el interés por la biodiversidad agropecuaria y silvestre, su uso sustentable y equitativo por parte de los colectivos humanos que la conservan y viven en interacción con ella.

La RCB surgió en 1997, a raíz de la discusión sobre el proyecto de la que luego sería la Ley de Biodiversidad de Costa Rica. Cuatro organizaciones que participaban en una Comisión Mixta Legislativa creada para discutir dicho proyecto empezaron a reunirse para coordinar sus aportes en la Comisión, y decidieron conformar una Red para seguir articulando su trabajo en el tema, de esta forma los primeros integrantes de la RCB fueron la Mesa Nacional Indígena (MNI), la Mesa Nacional Campesina (MNC), la Federación Ecologista Costarricense (FECON) y el Programa Cambios de la Universidad Nacional, que tenía la representación del CONARE en el espacio legislativo.

Actualmente el núcleo de trabajo de la RCB está conformada por organizaciones ecologistas (CoecoCeiba-Amigos de la Tierra, Asociación de Ecología Social, FECON) y campesinas o rurales (Red de Mujeres Rurales, Unión Nacional Agropecuaria), así como varias personas académicas y activistas en el tema. En marzo de 2010 la RCB conformó una Asociación legal bajo la Ley 218 de Costa Rica, que integra tanto personas físicas como jurídicas.

Los principales temas de trabajo de la RCB se relacionan con dos ejes generales:
Bioseguridad: Organismos alterados genéticamente o transgénicos, regulaciones estatales de bioseguridad, bioseguridad comunitaria. Apoyo a las personas representantes de la RCB y la FECON en la Comisión Técnica Nacional de Bioseguridad (CNTBio).
Biodiversidad: Acceso, rescate y preservación de recursos bioquímicos y genéticos de la biodiversidad, semillas, cultura agrícola y alimentaria. Fortalecimiento de soberanía alimentaria, agricultura campesina y agroecología. Conocimiento colectivo y tradicional, derechos comunitarios. Apoyo a las personas representantes de la FECON en la Comisión Nacional para la Gestión de la Biodiversidad (CONAGEBIO).
Se da seguimiento a discusiones nacionales e internacionales relacionadas con ambos ejes, y con temáticas transversales a la biodiversidad tales como libre comercio, propiedad intelectual sobre formas de vida, economía verde, tecnologías de manipulación del clima y la diversidad biológica. En particular la RCB desde su inicio ha seguido discusiones en el marco de la Convención de Diversidad Biológica, así como otros acuerdos y espacios internacionales como el Protocolo de Cartagena sobre Seguridad en la Biotecnología, la Organización Mundial de Propiedad Intelectual, la Unión para la Protección de Obtenciones Vegetales, la Organización Mundial de Comercio, los Tratados de Libre Comercio y Acuerdos de Asociación, así como a discusiones nacionales como la Ley de Biodiversidad, Normas de Acceso a la Biodiversidad, Derechos Comunitarios Sui Géneris, proyectos de Ley de Semillas, proyectos de Ley de Seguridad Alimentaria, etc.

La RCB no ha discutido la redacción de una misión y visión organizativa, ni ha puesto por escrito sus objetivos. A partir de las interacciones e iniciativas desarrolladas en el marco de la Red1 se podría indicar, sin embargo, que su objetivo es articular esfuerzos para la preservación de la vida, la diversidad biológica, la existencia y saberes de los pueblos indígenas y comunidades campesinas que se han desarrollado en estrecho contacto con la biodiversidad. Al mismo tiempo, se busca la resistencia activa frente a iniciativas legales y tecnológicas que amenazan estas formas de vida.

Este es un objetivo válido en un contexto global en el cual el ambiente es cada vez más un escenario en el cual se expresan crecientes contradicciones políticas, económicas y de derechos humanos, por ejemplo en conflictos por el uso y el control del territorio y los recursos naturales, expansión de la agricultura monocultivista y altamente dependiente del uso de agrotóxicos, privatización de las formas de vida y conocimiento tradicional, y presión de actividades extractivistas como la minería y la explotación petrolera sobre bosques y comunidades locales. El Decimosexto Informe del Estado de La Nación en Desarrollo Humano Sostenible refleja que Costa Rica es parte también de estas tensiones, al apuntar que una de las principales debilidades del modelo nacional es precisamente un nivel crítico en cuanto a gestión ambiental y una tensión artificial entre actividades productivas y de conservación:
“Esta tendencia se refleja en el decaimiento de algunos esfuerzos institucionales para el control ambiental, la intervención de los procesos de evaluación de impacto por entidades centradas en la competitividad, la débil y contradictoria actuación del Estado en controlar los daños causados al agua y el suelo por diversas actividades contaminantes, la apertura de portillos legales para el desarrollo de iniciativas de alto costo ecológico, y las presiones para hacer aun más endeble la regulación territorial, desafectar áreas protegidas o mantener la ocupación y uso ilegal de zonas públicas o recursos naturales clave.” (Estado de la Nación, pag. 18)

Organización y formas de trabajo

Más allá de su nombre, la RCB funciona efectivamente como una red metafórica: es un espacio de unión y articulación de intereses e iniciativas, en el cual la comunicación cumple el rol de conectar a partes diversas y facilitar su interacción. Según Ahrney y Brunsson sin embargo puede definirse como una organización ya que, a pesar de que funciona de forma flexible y con base en relaciones de confianza y reciprocidad como las redes, estas relaciones no son espontáneas sino que ocurren en el marco de un ente social acordado que parte de una decisión colectiva, que cuenta con una membresía y con jerarquías y estructuras de trabajo, así como con reglas, sanciones y recompensas que no siempre están escritas pero que funcionan en la práctica.

También de acuerdo con Katherine Miller la RCB puede definirse como una organización, en tanto es una colectividad social con objetivos propios incluso aunque no estén escritos y aprobados formalmente como tales, y desarrolla acciones coordinadas en un entorno específico y a partir de una estructura determinada. Al mismo tiempo cuenta con reglas y acuerdos de funcionamiento escritos y no escritos, tiene quince años de continuidad temporal (en los que evidentemente ha tenido cambios diversos, momentos de conflicto y de convergencia), y establece importantes procesos de comunicación a lo interno y a lo externo.

Es una organización del Tercer Sector en tanto no es parte del sector público ni del sector empresarial privado, y se da sus propias formas de organización según los acuerdos de sus miembros. Probablemente las metáforas de Morgan de la organización como “organismo viviente” que se transforma y se adapta al entorno, y como “cultura” donde se generan valores, formas de relación y significados compartidos, sean las más apropiadas para entender el proceso de la RCB.

La Asociación Red de Coordinación en Biodiversidad establecida en 2010 es considerada una figura legal de respaldo para el nombramiento de representaciones en instancias oficiales como la CNTBio, o la eventual presentación de proyectos a la cooperación, sin embargo la RCB funciona en la actualidad de forma muy similar a como lo hacía antes de contar con personería jurídica, probablemente con la excepción del esfuerzo realizado para inscribir formalmente y mantener al día la Asociación. Las Asambleas exigidas por la legislación nacional para este tipo de Asociaciones se hacen coincidir con las reuniones ordinarias de la Red, si bien se cuenta con una Junta Directiva formal se procura que el registro de discusiones y acuerdos sea rotativo, y la Presidencia asume un rol de coordinación y animación más que de representación formal del colectivo. En 2009 se acordó también un Reglamento Interno de Funcionamiento, que básicamente establece los ejes de acción, deberes y derechos de los miembros, y algunas orientaciones sobre la estructura y formas de trabajo del colectivo.

La RCB no tiene un presupuesto propio permanente para su operación. Las iniciativas se desarrollan a partir del trabajo voluntario de las personas y organizaciones miembros, cuando implican erogaciones económicas son cubiertas mediante el aporte directo de los grupos que cuentan con presupuesto para dicho fin o a través de donaciones específicas de las mismas personas miembros o alguna otra instancia.

Los integrantes de la RCB se reúnen mensualmente, y mantienen comunicación constante mediante el correo electrónico. Se mantiene una página web con la dirección redbiodiversidadcr.info. Se cuenta con una lista de correos de coordinación, en la que participan todas las personas y organizaciones miembros de la Red, y mediante la cual se coordinan actividades y se elaboran documentos colectivos como comunicados públicos, proyectos o análisis de temas específicos. Se mantiene también una lista de correos informativa mediante la cual se comparten noticias y documentos de análisis con organizaciones y personas interesadas en las temáticas de trabajo de la RCB, tanto en el país como en Latinoamérica.

Anualmente se realiza una reunión para la evaluación del trabajo del año que termina y la planificación del siguiente. La planificación de actividades se define en función de las agendas de las organizaciones miembros del espacio y del contexto nacional e internacional en temas relacionados con biodiversidad, suele ser además un proceso muy flexible que contempla el responder a situaciones coyunturales que no podían preverse con anticipación, como por ejemplo la discusión de una nueva normativa o proyecto de ley, o el apoyo a un proceso de capacitación originado en un espacio externo a la Red. Se ha intentado conformar comisiones temáticas permanentes de acuerdo a los dos ejes de trabajo, sin embargo en la práctica ese intento no ha funcionado y más bien se conforman grupos de trabajo para temas o proyectos específicos, con participación de las personas que tienen interés y posibilidades de vincularse.

La RCB ejecuta y participa en varios tipos de actividades. En cuanto a capacitación se ofrecen talleres y conferencias organizadas ya sea desde la misma Red o por parte de sus organizaciones y personas miembros, en algunos casos como momentos de formación interna hacia los miembros y en otros casos como eventos abiertos al público. También se ofrecen charlas por invitación de otros colectivos sociales que quieren incorporar discusiones relacionadas con biodiversidad en sus agendas de trabajo, ya que la RCB procura mantener un diálogo y trabajo conjunto cercano con organizaciones y comunidades del país. Los miembros de la Red participan igualmente en diversas actividades de capacitación o de discusión y posteriormente comparten en el colectivo la información y aprendizajes generados, sea presencialmente o mediante la internet.

Se llevan a cabo también iniciativas en el marco de procesos de incidencia política. En particular se da seguimiento a proyectos de ley y de convenios internacionales vinculados con la biodiversidad que se discuten en la Asamblea Legislativa, usualmente se desarrollan análisis detallados y se emiten comunicados y recomendaciones, en algunos casos se han preparado mociones para apoyar el trabajo de diputados y diputadas aliadas. También se apoya a grupos comunitarios para la declaratoria de Cantones Libres de Transgénicos, y se elaboran y presentan recursos de amparo y acciones de inconstitucionalidad frente a decretos y leyes consideradas perjudiciales.

Ya que la RCB cuenta con representación directa o indirecta (a través de alguna organización miembro) en dos comisiones asesoras, la CNTBio y la CONAGEBIO, se dedica también un esfuerzo a sustentar discusiones y propuestas que se desarrollan en esos espacios. Todas las actividades se relacionan también con procesos informales de investigación, análisis y desarrollo de argumentaciones sobre las temáticas de trabajo.

Finalmente, se desarrollan acciones de denuncia y sensibilización hacia la opinión pública, mediante la emisión de comunicados, conferencias de prensa y participación en programas de radio y televisión. La RCB es parte de la Alianza Biodiversidad para el Sustento en América Latina, en ese marco administra la impresión y distribución centroamericana y en el Caribe de la revista “Biodiversidad, Sustento y Culturas” y apoya campañas de la Alianza. También se apoyan otras campañas nacionales e internacionales relacionadas con los temas de trabajo.

Perspectivas para el Estudio de caso

Todas las actividades de la RCB implican procesos de comunicación de acuerdo con las condiciones básicas establecidas por Katherine Miller: suceden entre dos o más personas, representan procesos o secuencias de eventos en los que se produce un intercambio, e involucran elementos simbólicos abiertos a interpretación. Al mismo tiempo, ocurren en un contexto particular, y reflejan relaciones y procesos de poder.

Más adelante se identificará el eje del Estudio de caso sobre la RCB, sin embargo se considera importante mencionar aquí que se procurará establecer dicho eje en acuerdo con las personas y organizaciones que integran la Red, de forma que el análisis a realizar resulte de utilidad para el colectivo y sus iniciativas de trabajo.

Preliminarmente se considera la posibilidad de profundizar en alguno de los siguientes ejes:
Objetivos y proceso de identidad colectiva como RCB.
Mecanismos de comunicación interna o externa y uso estratégico de TICs.
Proceso de legalización y sus implicaciones en las dinámicas de trabajo.
Estrategias para la generación colectiva de conocimientos y posicionamientos.

El estudio de la comunicación organizacional puede ofrecer aportes importantes para el trabajo cotidiano de la RCB como organización social, al permitir un análisis sistemático de las características ontológicas y epistemológicas del colectivo en su contexto específico: cómo interactúan y se comunican sus miembros entre sí, con aliados y con opositores externos; cuál es la relación con el Estado y con espacios multinacionales relevantes; relación con los discursos hegemónicos y contrahegemónicos… El clarificar dinámicas organizativas e incluso ofrecer algunas recomendaciones que puedan ayudar a hacerlas más eficientes puede ser un impulso importante para una organización que procura incidir en un tema vital como es la biodiversidad y la relación humana con la naturaleza y el conocimiento.

Referencias

Programa Estado de la Nación. 2010. “Decimosexto Informe Estado de la Nación en Desarrollo Humano Sostenible. Capítulo 1: Sinopsis.” San José, Costa Rica.

Elaborado por Eva Carazo

Fuente: Principal
Última modificación: 24 de abril de 2012 a las 06:04
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